INFP vs ENFP ¡7 Diferencias para salir de dudas de una vez por todas!

ENFP vs INFP

Si has hecho el famoso test de internet y todavía dudas entre ser INFP o ENFP, hoy es tu día de suerte, porque esta guía ha llegado a tu vida para resolver ¡Todas las dudas!


💥 Y si prefieres ver las diferencias en formato vídeo, aquí te las explico de forma sencilla y muy divertida 👇


1- Su estilo de comunicación es MUY distinto: 

Y es que los INFP son personas bastante reservadas, que si bien pueden hablar mucho cuando están con alguien de extrema confianza, por lo general prefieren pensar lo que dicen. Sobre todo si están en grupo son de pocas palabras y de decir solo cosas muy meditadas. 

Por su parte, los ENFP son una bomba de energía enfocada hacia afuera, ni siquiera importa si están en conversaciones individuales o en medio de un grupo, suelen ser de los que más hablan siempre. Si estas con ellos te darás cuenta de cómo sueltan una idea tras otra, cambian de tema o simplemente sueltan todo lo que se les viene a la mente sin mucho filtro. 

Dicho de forma sencilla, los INFP son de pocas palabras y los ENFP de muchas, los INFP tienen una energía que se enfoca hacia dentro, mientras que los ENFP enfocan su energía hacia afuera. Piensa por ejemplo en Johnny Depp que es INFP y en Jack Black que es ENFP.

El Gran Libro del MBTIEn El Gran Libro del MBTI encontrarás mucha más información sobre los tipos de personalidad ENFP e INFP, las 8 letras del MBTI y las funciones cognitivas, además de información más avanzada como los ejes o las funciones sombra.


2- Recargan energía de forma diferente: 

Cuando dos tipos de personalidad comparten todas sus letras menos la primera, quiere decir que un tipo de personalidad es introvertido, y esto nos lo indica la letra I, y el otro tipo de personalidad es Extrovertido y esto nos lo indica la letra E. Tengo un artículo super completo explicando las 8 letras del MBTI.

Bien, los tipos de personalidad introvertida (como INFP) recargan energía pasando tiempo a solas y en entornos con pocos estímulos. Aún quieren pasar tiempo con otras personas de vez en cuando, pero su tiempo a solas es sagrado y necesita ser bastante alto. Por ejemplo, un INFP puede ser feliz pasando el fin de semana en casa leyendo su libro favorito, haciendo alguna manualidad o fantaseando en su propia mente. 

Por su parte, los tipos extrovertidos (como ENFP), necesitan interactuar mucho más seguido con el mundo externo, lo que incluye a las personas. Por eso, aunque los ENFP pueden estar cómodos pasando un día entero en casa, demasiado tiempo a solas no les hace ninguna gracia. Ellos se sienten mucho mejor si, como mínimo, un día de ese fin de semana pueden pasarlo con más gente. De hecho, mejor si son al menos dos o tres personas más y pueden hacer cosas novedosas: como ir de excursión, tener charlas profundas sin filtro o hacer actividades nuevas como jugar a juegos de mesa estimulantes que no hayan visto antes. 

ENFP se sentirá recargado con este tipo de actividades más estimulantes y sociales, mientras que INFP se sentirá recargado con actividades más tranquilas, aisladas y pausadas


3- Su rol en el grupo es casi opuesto: 

Mi mejor amiga es INFP y mi mejor amigo es ENFP, por lo que llevo años viendo las diferencias de ambos dentro de un grupo. 

Y es que si bien ambos son imaginativos, profundos y les encanta explorar nuevas ideas y posibilidades, INFP actúa más como la voz de la razón, el confidente y la persona que transmite tranquilidad. Mientras que ENFP actúa como el pegamento social, el que piensa las ideas locas y el que hace que la conversación no decaiga aunque llevemos más de tres horas hablando

Se me viene a la mente una excursión que hicimos a un pueblo cerca de Alicante, en esa excursión vimos una antigua iglesia a la que ENFP se acercó y entró sin ningún tipo de reparo. En seguida nos dimos cuenta de que estaban en misa, pero a ENFP no le importó mucho porque para él tenía más peso la novedad y la experiencia que la moralidad de entrar en ese momento o en otro. En ese mismo instante, la persona INFP nos “riñó cálidamente” porque decía que estábamos siendo muy irrespetuosos con el lugar y con la gente. 

En ese momento vi claro como la prioridad de ENFP en el grupo era mantener las cosas frescas, divertidas y, sobre todo, explorar la novedad, mientras que la prioridad de INFP era hacer lo que ella consideraba correcto y hacer las cosas de una forma más reflexiva y no tan impulsiva. 


4- INFP se retira ante el conflicto, ENFP quiere resolverlo cuanto antes: 

Si bien esto puede cambiar en situaciones puntuales, como por ejemplo en una relación de pareja de muchos años; por lo general, cuando sucede un conflicto INFP prefiere aislarse para poner en orden sus pensamientos y emociones antes de hablar sobre el tema o tomar una decisión

Por su parte, ENFP al tener una energía más expansiva y enfocada hacia afuera, suele querer resolverlo todo en el mismo momento: hablando de ello, haciendo bromas para quitarle hierro al asunto o dando un montón de ideas para resolver el conflicto. 

Imagina por ejemplo que tanto INFP como ENFP están con su mejor amiga, y esa amiga se enfada, les llama egoístas y les dice que “siempre hay que hacer lo que ellos quieren”. 

Ante esta situación INFP puede responder algo como “Bueno, hoy podemos hacer algo que quieras tú”, mantener un silencio incómodo o dar una respuesta vaga, porque realmente preferirá reflexionar sobre ello a posteriori cuando esté a solas, pensando cosas como si realmente es o no una persona egoísta, si está bien lo que la amiga le ha dicho, si está bien el comportamiento habitual del propio INFP con esa amiga, etc. 

ENFP por su parte tendrá una actitud más proactiva y de resolver el problema al instante, puede responder de repente: “Eso no es así porque la semana pasada hicimos lo que tú querías”, “¿Qué quieres hacer tú este finde si tanto crees que no te tenemos en cuenta?”, “Un día dijiste que te gustaba el baloncesto, quieres que vayamos a una pista que está a 10 minutos de aquí?”. 


5- A los INFP les cuesta empezar, a los ENFP les cuesta terminar: 

Ambos pueden procrastinar (porque todos los hacemos, y en especial las personas “P” suelen tener más problemas en esta área), pero lo hacen de forma distinta: 

Y es que a los INFP les suele costar tomar decisiones porque necesitan que esa decisión se sienta correcta antes de lanzarse a ella, pero una vez que la empiezan suelen ser más comprometidos con lo que han elegido. 

Por su parte, a los ENFP no les suele costar nada empezar, si algo se siente emocionante o estimulante, para allá que van, pero una vez que empiezan suelen perder el entusiasmo rápido y quieren lanzarse enseguida a probar la siguiente cosa que llame su atención. 

Además, esto no se ve solo en grandes decisiones como la elección de un hobby o una carrera, también se ve en cosas pequeñas, como planear un fin de semana

Por ejemplo, INFP puede dudar de si acude o no a una quedada, pero una vez que decide que sí, ya no se dispersa tanto y sigue el plan acordado cómodamente. 

Por su parte, ENFP puede decir que sí a la quedada, pero una vez que está en esa quedada directamente puede decir un montón de planes extra que cambien esa quedada, porque va perdiendo ilusión por el plan original conforme aparecen nuevas opciones. Por ejemplo, si el plan original era jugar a un juego de mesa toda la tarde, pero descubre que la persona tiene muchos más juegos de mesa, puede querer probar varios en lugar de seguir el plan original de jugar solo a uno varias horas.


6- A los dos les gusta la novedad, por razones distintas: 

Y es que mientras que para los ENFP la novedad es un fin en sí misma, para los INFP la novedad es un medio para nutrir su mundo interno

Hace años conocí a una persona INFP a la que le encantaba conocer gente nueva, probar terapias holísticas y viajar a distintos lugares. Sin embargo, la novedad no era el fin en sí mismo, si no que después pasaba mucho tiempo pensando en cómo esas experiencias le habían hecho sentir, en cómo se relacionaban con su pasado y en la próxima cosa nueva que podía probar para seguir mejorando y creciendo. Además, no se lanzaba directamente a esa cosa nueva, sino que primero pasaba bastante tiempo reflexionando sobre ella. 

Por su parte, los ENFP aún reflexionan sobre sus experiencias y sobre cómo las cosas nuevas les afectan, pero esa reflexión desaparece en cuanto otra cosa nueva se pone delante. Ellos ya disfrutan de la novedad, se encienden con el estímulo y no necesitan pasar horas o días reflexionando sobre cómo esa novedad les ha cambiado a nivel interno. Simplemente la viven, la disfrutan y pasan a otra cosa sin darle tanta importancia a cómo les afecta a nivel interno o emocional. También se lanzan más rápidamente a la novedad que los INFP.


7- Su inseguridad interna es muy diferente:   

Y es que mientras que los INFP se sienten muy inseguros de su parte práctica, los ENFP pueden llegar a sentirse muy inseguros a la hora de cuidar los detalles de la vida cotidiana o seguir “rutinas de adulto funcional”.

¿Por qué pasa esto?

Si bien en este vídeo no he entrado en teoría avanzada porque quiero que sea fácil de entender para principiantes, realmente la base del MBTI no son las cuatro letras, sino que son las funciones cognitivas de las que te hablé en este artículo

Bien, cada tipo de personalidad se compone de cuatro funciones cognitivas principales, la última de esas cuatro se conoce como la "función inferior", es la que peor se nos da de todas y la que mayor inseguridad nos causa ¡Porque sabemos que no se nos da bien!. Aquí puedes ver más información sobre la pila de funciones

En el caso de los ENFP, su función inferior es la Sensación Introvertida o SI, y esto se manifiesta en que a menudo saben que no se les da muy bien cuidar de su cuerpo, de las cosas cotidianas o mantener rutinas y prestar atención a los detalles. Por eso, pueden volverse muy hipocondriacos, pensar que si tienen una rutina o una vida “normal” se irán “apagando por dentro” o incluso desconfiar de su propia capacidad para comprometerse con objetivos a largo plazo. 

Por su parte, la función inferior de los INFP es el Pensamiento Extrovertido o TE, por eso, aunque tienen grandes ideales y sueños de vida, a menudo luchan con un fuerte síndrome del impostor a nivel práctico, pudiendo llegar a posponer para siempre lo que quieren hacer porque no saben cómo hacerlo, o porque tienen miedo de fallar en la implementación. También suelen evitar delegar tareas, “mandar” o criticar el desempeño de otros precisamente por esta misma razón, aunque en el fondo les gustaría ser mucho más organizados y eficientes.

El Gran Libro del MBTI

En El Gran Libro del MBTI descubrirás un capitulo completo dedicado a la personalidad INFP y otro dedicado a la personalidad ENFP, además de información básica y avanzada para pasar de principiante a pro en el Indicador de Tipología Myers Briggs y las 16 Personalidades.


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 Y tú ¿Ya conoces tu tipo de personalidad? ¿Eres INFP o ENFP? ¿Te gustaría saber algo más para aprender a diferenciar al Mediador del Activista?

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